PAISA
Aquí tenemos el máximo problema, porque es más fácil encontrar un gato bañando ratones que hallar la exacta y completa definición del paisa. Pero dicen mis coterráneos que para un paisa nada es imposible, ni siquiera enseñarle a mamar a un pollo. Y yo, que hace años soñé que le estaba cogiendo errores gramaticales a don Marco Fidel Suárez, me siento muy capaz de exponerme a todo lo que ustedes quieran, con tal de hacer un buen trabajo con esta palabra. Si hay quien lo dude “que salga p ,al patio…! pa q,iamanezca de velorio la familia!”. Paisa es el último descendiente en línea directa de Nuestro Señor Jesucristo, según el mismo cree. ¿Cómo les parece para empezar, ah? Les gusto ¿verdad? Pues sigamos. Bautiza a sus hijos con nombres sacados de la Biblia y disimula su parentesco con “aquella raza” poniéndose apellidos españoles. El autentico paisa es mas creyente que el Arcángel San Gabriel y para quedar bien con el sagrado corazón de Jesús, se persigna antes y después de gritar viva el partido Liberal. El paisa no le tiene miedo a nada ni a nadie, pero no pelea sino con rabia. Según cálculos aproximados de expertos en la materia, el noventa y nueve y medio por ciento de los fakires, magos, culebreros y santos de mentiras que trabajan en Colombia son de Yarumal, Sonsón, Sopetrán, Ituango o Abejorral.
Se afirma que todo tipo a quien le cortan el ombligo dentro de los limites de Antioquia y si el hecho es tradición familiar inveterada, “ ifsofactamente” queda inoculado de ganas de viajar; no hace sino esperar a que “ le crezcan las pezuñas” para echarse a circular por todo el mundo. El paisa puro exagera más que un loco contando su luna de miel. Los jefes de ventas de todas las grandes empresas privadas Colombianas que no son paisas, viven temblando del susto si en la compañía hay un antioqueño “ callao” , porque están seguros de que tarde o temprano dejarán de firmar nómina . Un paisa de verdad es capaz de apostar a que le hace decir palabras feas al papa. No existe juego de suerte y azar en el cual no sea experto. Cuando ve unos dados en una vitrina se le eriza todo el cuerpo y le pasan escalofríos por la columna vertebral. No hay familia paisa sin alguno de sus integrantes vestido de sotana o de hábito. Para el paisa, Medellín es lo más lindo del mundo y asegura que después de Medellín solamente el cielo, pero en el cielo un huequito para seguir atisbando a Medellín. Después de su religión lo que más quiere es su palabra y cuando la da, especialmente en los negocios, “¡es pior q,iuna escritura, dotor!”. Es más fácil hacerle un nudo a un banano biche que obligarle a incumplir su palabra a un paisa. Sin tener rasgos fisonómicos característicos, puede ser identificado al primer golpe de vista por sus coterráneos en una manifestación en la plaza roja de Moscú, a media lengua de distancia. Es tan cambalachero que es capaz de cambiar al Ángel de la Guarda por una cantina con tocadiscos. Cree ciegamente que “cuando Dios Nuestro Señor termino de hacer el mundo y vio cómo le había de quedado de bonita Colombia, con tantas costas, tantos ríos, tanto petróleo y tantas riquezas naturales, no quedo contento e inventó al antioqueño para que administrara esa tierra”. En fin, amigos míos, que como habéis visto, el paisa es una persona sencilla, modesta y emprendedora.